miércoles, 1 de octubre de 2014

El valor del esfuerzo.

Hacía mucho tiempo que no poníamos un post, con un cuento corto, que aveces expresa de una manera clara y concisa lo que se quiere transmitir, y la importancia de ciertas cosas, que a veces pasan desapercibidas.

El maestro Sufí contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, 
pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma…
Maestro – lo encaró uno de ellos una tarde –

 Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado…
Pido perdón por eso – se disculpó el maestro –. 
Permíteme que en señal de reparación te invite a un rico melocotón.
Gracias, maestro – respondió halagado el discípulo.
Quisiera, para agasajarte, pelar tu melocotón yo mismo. ¿Me lo permites?
Sí, muchas gracias – dijo el alumno.
¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que sea más fácil comerlo?
Me encantaría… Pero no quisiera abusar de tu generosidad, maestro…
No es un abuso si yo te lo ofrezco. Sólo deseo complacerte… Permíteme también que lo mastique antes de dártelo.
No, maestro. ¡No me gustaría que hiciera eso! – se quejó sorprendido el discípulo.


El maestro hizo una pausa.
Si yo os explicara el sentido de cada cuento, sería como daros a comer una fruta masticada.

De la Sabiduría Sufí


Nos pueden enseñar el camino, incluso enseñarnos a cómo andar por el, pero finalmente tiene que ser el uno el que camine, para encontrar su meta y obtener su recompensa.

3 comentarios:

  1. Aunque cueste es mejor que no te lo den hecho, o al menos masticado, al final es como se acaban valorando las cosas. Aunque una ayuda nunca esta demás.

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  2. Efectivamente Leire. Un ayuda y sobretodo en ciertas áreas, o dependiendo la situación de cada persona es vital.

    Por ejemplo, nosotros en la búsqueda de empleo hacemos una tutorización y acompañamiento, muy demandada y más en estos tiempos, pero necesitamos motivación y esfuerzo de la persona, imprescindible, para conseguir su inserción laboral.

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  3. Me gustan muchísimo este tipo de historias ya que siempre tienes algo que aprender de ellas. Como han dicho anteriormente, aunque cueste trabajo es mejor que no te lo de hecho, que lo hagas tu mismo para poder aprender y así valorar las cosas y si necesitas ayuda seguro que habrás más de un persona dispuesta a dartela.

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