lunes, 27 de enero de 2014

Hoy un poco de coaching, para dejar nuestra zona de confort y dar paso a la zona de desarrollo.



Cuando hablamos de coaching hablamos de mejora, desarrollo personal. El proceso por el cual una persona, empresa, grupo… junto con un entrenador alcanzan la meta fijada.

Toda mejora implica un trabajo, una inversión, un esfuerzo...llamémoslo como queramos. 
Ahora lo que esta claro  es que estamos prácticamente obligados a mejorar permanentemente, progresivamente, en las áreas más fundamentales de nuestra vida, a veces en todas.

Mejorar en los recursos intelectuales, la manera de enfrentarnos a las dificultades, la forma como las percibimos las diferentes situaciones, o el significado que le atribuimos a lo que sucede, también mejorar el nivel de autocontrol emocional y mucho más…
Mucho trabajo e inversión. La buena noticia es que de acuerdo a esa evolución continua, logramos mejores resultados, conocer y adaptarnos mejor, más rápido al entorno, a los cambios, afianzar relaciones…
Por lo tanto…Vale la pena porque sencillamente, cada técnica, cada aprendizaje, cada conocimiento, cada experiencia, suma herramientas efectivas para enfrentar lo que la vida nos depara. Y esto es más que evidente. Lo podemos constatar a nuestro lado permanentemente…

En el actual contexto empresarial, las prácticas dirigidas a la mejora continua y el desarrollo del
personal constituyen una herramienta clave para la gerencia

Toda mejora, supone un cambio, y esto conlleva salir de nuestra zona de confort, zona cómoda porque aunque no sea la adecuada es la que conocemos, y esto da miedo , provoda inseguridades... pero el que quiere crecer tiene que cambiar de zona.



Para obtener esa mejora, muchas veces es necario ir de la mano de un prfesional, dependiendo del área de mejora se recurrirá a un profesional y a otro. Lo que está claro es que todos los profesionales que nos dedicamos a ayudar, guiar, acompañar a otra persona para su desarrollo, debemos tener unas habilidades, actitudes y unos valores.

En mi caso después de mucha formación complementaria anual, a mi carrera: psicología. El año pasado decidí empezar un curso de coaching, para seguir profundizando en las técnicas y habilidades para acompañar a las personas, grupos, empresas…. en su desarrollo personal.

Desde Aldalan tenemos una metodología de trabajo definida por nuestro propio grupo de consultores, con la que llevamos trabajando desde el 2004 con resultados objetivos. Año a año vamos introduciendo nuevos aires…. para ir adecuándola a las necesidades del usuario, incluso anticiparnos a las demandas del mercado.

Conocer las habilidades o actitudes del coach, me ha permitido avalar áreas con las que ya trabajábamos y verificar resultados y ampliar actitudes y  orientaciones muy valiosas para acompañar a los demás hacia su meta personal-profesional.

Ahí van los puntos que destacaría de este aprendizaje (no profundizando en técnicas…, quedándome en habilidades y actitudes):

  • El coach apoya a otros a tomar conciencia de los recursos externos e internos que posee y a ponerlos en práctica.
  • El coaching es un proceso individual o grupal para la consecución de una o varias metas.
  • El coach-entrenador colabora con personas, equipos, empresas para que acorten brechas con respecto a objetivos, tanto personales como organizacionales. Cubrir la distancia entre lo que una persona, equipo, empresa es y lo que quiere o debe ser.
  • Ayuda a mejorar y despierta la motivación (Desde Aldalan, en nuestra actividad de ayuda en la búsqueda de empleo esto es vital, ya que acuden muchas personas a nosotros desmotivadas, y es la primera área en la que hay que trabajar).
  • El coaching es un proceso que tiene 3 etapas fundamentales: Definir la meta, establecer el camino y recorrerlo y cerrar el proceso. (Volvemos a Aldalan, en aldalan lo 1º que se establece es la meta de la persona o entidad… que puede ser encontrar trabajo en el área…. Posteriormente conocer el punto de salida; el perfil de la persona… y posteriormente trazar el camino para unir el punto de salida con el de llegada).
  • Las partes de una sesión son: enfoque, presente, opciones, barreras, compromiso. Aquí podríamos incluir el DAFO profesional, para establecer un diagnóstico integral de barreras y posibilidades.
  • Tiene que haber una relación de trabajo adecuada, entre el coach y el coachee.
  • La comunicación verbal y no verbal cobran especial relevancia en esta relación.
  • Las actitudes básicas del directivo-coach: Autenticidad, congruencia, transparencia, empatía y aceptación o consideración positiva incondicional….
  • Tomar conciencia de la importancia de la inteligencia emocional (La capacidad de conocar y gestionar las emociones óptimamente).

Estos son los conceptos, entre otros tantos, que podría resaltar. Conceptos que son claves para cualquier profesional que precise o quiera ayudar a otro u otros, desarrollando el potencial de la persona, sea cual sea la meta a alcanzar.