miércoles, 5 de noviembre de 2014

Tu personalidad marca tus metas

¿Cuántas veces os han preguntado en una entrevista cual es vuestro objetivo profesional a corto plazo?

Y… ¿Cuántas veces os habéis quedado pensando qué contestar a esta pregunta?

Hay quien contesta que su objetivo es emprender, otros que es crecer en su puesto y otros llegar a dirigir una multinacional… ya veis que respuestas diferentes hay tantas como queráis imaginar, unas más acertadas y otras menos.

Sin embargo, todas tienen algo en común, contestamos en base a nuestra manera de ser.

Tanto es así que es nuestra personalidad la que marca nuestros objetivos profesionales, según la Teoría de Holland sobre la “Elección de la carrera” existen 6 tipos de personalidad:
  •   Realista, o individuos a los que les gusta el trabajo manual.
  •  Investigadora, que prefiere actividades que implican pensar, organizar y comprender.
  •  Artística, con preferencia por las actividades que permitan la expresión creativa.
  • Social, o la preferencia por actividades para ayudar o enseñar a otros.
  • Emprendedora, con tendencia a las actividades de influencia y/o poder sobre los demás.
  • Convencional o personas que prefieren actividades ordenadas, definidas y reglamentadas.


Cada una de ellas se asocia con una serie de profesiones, por ejemplo, realistas o hacedores con jardineros, arquitectos, informática, cocineros… sociales con psicología, profesor, recepcionista…

No son excluyentes, es decir, se puede ser emprendedor - convencional o realista – investigador.

Una vez que ya hemos superado la etapa formativa, nos enfrentamos en las entrevistas de trabajo a la primera cuestión planteada en este post, quizá ahora sabiendo que nuestra personalidad influye en nuestra elección profesional, nos resulta más fácil contestar acerca de nuestro objetivo.

Definir la meta en base a nuestro perfil-posibilidades, y siempre adecuada a la realidad, es el primer paso para empezar a crecer.

Cuando decimos adecuada a la realidad, queremos decir, que se pueda alcanzar, porque nuestra meta puede ser alcanzar algo que nadie ha conseguido en un área determinada. ¿Y por qué no?. Gracias a las personas que se plantean metas distintas, tenemos cosas distintas.

En el ámbito de búsqueda de empleo, desde Aldalan , como ya hemos repetido en innumerables ocasiones, vemos imprescindible para comenzar, retomar o mejorar la búsqueda de empleo, definir y conocer muy bien hacia dónde vamos y qué podemos alcanzar.

Definir la meta es el primer paso para conseguirla.

1 comentario:

  1. hay muchas veces que una persona responde a uno o más tipo de personalidades, como dice en el artículo una persona puede ser realista, investigadora, artística...y cada personalidad encaja con un tipo de trabajo u otro. el problema viene cuando la persona es tan indecisa que no sabe ni que tipo de personalidad tiene y por lo tanto no sabe en que tipo de estudios podría encajar, dando como resultado a la típica pescadilla que se muerde la cola. Por lo tanto en mi opinión personal creo que, primero se debe de marcar la meta y a partir de ahí hacer lo posible por conseguir cumplir tus objetivos.

    ResponderEliminar

Tus comentarios, opiniones e información serán provechosas para la gente que visita el blog y para nosotros/as. Agradecerte tu participación.