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miércoles, 22 de enero de 2014

Aldalan, Dirige indicando el camino

Hacía mucho tiempo que no poníamos una fábula en nuestro blog. Hoy nuestro espacio es para una de ellas, y uniéndolo con el post anterior. Hay que tener unas metas, pero también hay que saber el camino para alcanzarlas, que a veces eso es lo más complicado de conocer. Y hay que plantear objetivos también para nuestro equipo de trabajo, pero también indicar los pasos para conseguirlos.

Un ciempiés acudió a un sabio y viejo búho
quejándose de que padecía gota,
lo cual le hacía tener fuertes dolores en cada una de sus cien patas.

"¿Qué puedo hacer?, le preguntó.
Tras reflexionar seriamente sobre el asunto,
el búho aconsejó al ciempiés que se convirtiera en una ardilla:
al tener sólo cuatro patas, le habría desaparecido el 96% de sus dolores.
El ciempiés le dijo:
"Es una idea espléndida. Ahora dime que puedo hacer para convertirme en ardilla".

"No me fastidies con eso" dijo el búho.
"Lo mío son los principios"

Anthony de Mello "Un minuto para lo absurdo"

 

jueves, 16 de enero de 2014

Como conseguir nuestros objetivos

Posted por Laura Díez, Psicóloga y consultora de empleo en Aldalan

Hoy me gustaría proponeros una reflexión… ¿Habéis pensado detenidamente qué objetivos queréis lograr? ¿Sabéis cómo hacer para conseguirlos?
Enero es el mes en el que más objetivos o propósitos nos marcamos, es momento de poner en orden todas esas buenas ideas que se nos ocurrieron (aprender inglés, ir al gimnasio, hacer dieta, etc).


Si nos fijamos, la mayoría de objetivos que os acabo de nombrar, son los más comunes y sin embargo los que antes abandonamos por ser muy poco específicos o demasiado altos.
Pero, ¿qué es lo que nos pasa cuando abandonamos un objetivo? Que comenzamos a tener la sensación de sentirnos frustrados sobre todo si lo hemos intentado más de una vez con anterioridad. Otra cosa muy frecuente que nos suele suceder es que cuando nos ponemos una meta solemos hacerlo en un momento en el que emocionalmente nos sentimos muy fuertes y por tanto nos marcamos objetivos que son muy ambiciosos pero quizá muy poco realistas.

Lo primero que hay que hacer es pensar los pasos que debemos seguir para lograrlo, todo objetivo tiene un camino a seguir.
Debemos preguntarnos por qué queremos conseguirlo, qué beneficios tiene para nosotros, que sea algo que queremos porque es a nosotros mismos a quienes nos hace bien y no sólo a los demás.

Algo habitual es conocer los beneficios para los demás o sus motivos antes que los nuestros y acabar haciendo algo porque sean otros quien nos lo impongan o porque les queramos complacer.

El siguiente paso es la planificación, para ello el método sencillo que yo siempre recomiendo es escribirlo, no es por una manía mía si no que está comprobado que aumenta nuestro compromiso cuando hemos organizado algo por escrito con una fecha de cumplimiento.

Una vez que vamos alcanzando pequeñas metas podemos ir tachándolas, que es una manera de auto motivarnos y ver que estamos en la línea que buscamos. Para ello es importante tenerlo siempre a la vista, buscar un sitio en el que cuando pasemos por delante nos lo recuerde, como una especie de conciencia.
Cuando por ejemplo nuestro objetivo es laboral o de estudio, lo que hay que evitar siempre es postergar la tarea por pereza. No tiene sentido dejar pasar tiempo en algo que sabemos que hay que hacer porque lo que generamos es un nivel de ansiedad innecesario. No nos pongamos a debatir con nosotras mismas.

Otro método muy bueno es contarlo, que es lo que se conoce como compromiso social. Cuando tu cuentas algo que quieres lograr a la gente que te quiere, esas personas van a estar más pendiente de preguntarte por ejemplo tu cuentas que has empezado a hacer dieta y es muy probable que en casa te pregunten que tal, te cuesta, te veo mejor…con lo cual ya te vas a sentir mucho más apoyada y la actividad que antes te suponía un reto ahora te resulta gratificante.
Buscar un modelo de persona cercana o no cercana pero que sí haya conseguido nuestro objetivo, observar su lucha y su tenacidad y que esto nos de fuerzas cuando nuestra fuerza de voluntad sea algo más débil. Si esa persona puede… por qué no vas a poder hacerlo tú? Y así empiezas a ver un potencial en ti que a lo mejor antes no habías descubierto.

Y por último y muy importante, auto recompensarnos, no porque haya cosas que hagamos por obligación debemos dejar de decirnos a nosotras mismas que lo hacemos bien, que hay que seguir así o incluso darnos un pequeño capricho que no tiene por qué ser necesariamente material pero sí que sea algo que nos gusta para que nos anime a seguir trabajando.
¿Qué os parecen estos pasos? ¿Os animáis a ponerlos en práctica? ¡Podéis conseguir todo lo que os propongáis!

 

martes, 7 de enero de 2014

¿CAMBIARIAS TU CIUDAD PARA ENCONTRAR EMPLEO?, Aldalan responde:


Ocho de cada diez españoles se encuentran actualmente dispuestos a cambiar de ciudad para encontrar un empleo, según Randstad. Se trata de una tendencia que ha aumentado en siete puntos porcentuales.
Según un estudio elaborado por Randstad, el 77% de los profesionales estaría dispuesto a cambiar de ciudad para conseguir un trabajo, ese porcentaje se ha incrementado en ocho puntos respecto a 2012.

El incremento es mucho más significativo si se miran los números de los últimos tres años.


Esta tendencia ascendente viene provocada, en parte, por el aumento de los índices de desempleo desde 2010, aunque también se aprecia un cambio progresivo de actitud hacia la movilidad laboral por parte de los profesionales de la península.

El nivel de estudios supone una importante variable que determina el comportamiento de los trabajadores al optar por la movilidad hacia otra ciudad del territorio nacional. 8 de cada 10 profesionales con estudios universitarios se muestran dispuestos a cambiar su lugar de residencia para trabajar. En segundo lugar, con un 76% de aceptación, se sitúan aquellos que cuentan con estudios de Bachillerato o Formación Profesional, seguidos muy de cerca por los que disponen del título de educación obligatoria (bien sea EGB o ESO).

Madrid, Cataluña y el País Vasco, las CC.AA con más oportunidades laborales.
Esta percepción está en consonancia con el estudio publicado por Randstad que analizaba los datos del primer trimestre del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Dicho estudio mostraba que Madrid, Cataluña y el País Vasco eran las comunidades autónomas españolas con un saldo de movilidad positivo más elevado, es decir, aquellas regiones en las que entraban más trabajadores con contrato de los que salían.
En el caso del País Vasco, una de las más receptoras en lo que al mercado laboral se refiere, el saldo de movilidad arrojaba unas cifras de 2.782 contrataciones.  Las comunidades autónomas elegidas por los trabajadores como aquellas con mayores oportunidades laborales concuerdan con estos datos correspondientes al primer trimestre de 2013, lo que refleja el conocimiento de las cifras de empleo y ocupación.

Tener empleo apenas influye en la decisión de los profesionales.
Cabe destacar los resultados referentes al estudio realizado por Randstad cuando se analiza en función de la situación laboral de los trabajadores. En cuanto a su predisposición hacia la movilidad nacional, apenas hay variación entre los profesionales que disponen de un empleo y aquellos que no lo tienen. En el caso de los trabajadores sin ocupación, el 78% estaría dispuesto a cambiar su lugar de residencia si con ello consiguieran un empleo, un 2% más que el porcentaje de los trabajadores que ya cuentan con uno.

Los trabajadores prefieren cambiar de ciudad dentro de España que emigrar
Los profesionales españoles se muestran más dispuestos a cambiar su lugar de residencia dentro de las fronteras del país que a marcharse al extranjero para trabajar. En este sentido, el 61% de los trabajadores españoles emigraría para conseguir un empleo, un porcentaje que asciende hasta el 77% en el caso de la movilidad nacional.


“Nuestro trabajo, no ha terminado” (Kanye West)